La educación sexual en contra del acoso escolar 

Rosario Villalón Abad 

Educadora Popular.

En el año 2006 en Argentina se sancionó la Ley de Educación Sexual Integral (ESI). El artículo 1 dice: “Todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos”.


Se infiere del artículo mencionado que la importancia de la educación sexual no está centrada solo en cuestiones biológicas como la enseñanza del aparato reproductor femenino y masculino, los métodos anticonceptivos y las enfermedades de trasmisión sexual, con un enfoque tan solo preventivo, sino que, tal como su nombre lo indica, es una formación integral. 


Esto implica que la implementación de la ESI en el aula no solo apunta a bajar las tasas de abuso y embarazos no deseados, también procura fomentar el respeto hacia lxs otrxs basado en las diferencias, la consciencia de la intimidad, extimidad e identidad de cada unx y el cuidado tanto de unx mismx como de los otrxs.


Lo que no se nombra no existe, acá está la importancia del docente en la actualidad. 


Niñxs y adolescentes en etapa de crecimiento estarán preguntándose por sus cuerpos cambiantes y deseando estar dentro de la tan preciada “normalidad” para evitar ser acosadxs por tener cuerpos o características que salen de esta norma (tales como su identidad sexual, su nacionalidad, su clase social, su expresión o identidad de género, su vivencia de la sexualidad o su aspecto), pues es en el periodo escolar donde las inseguridades generalmente despiertan. 


Si bien es fundamental que lx educadorx evidencie y nombre las diversidades, ello es, no obstante, insuficiente. Cada escuela y docente aplica la ESI desde su enfoque, el cual es sustancial, ya que, si las primeras aproximaciones a las diversidades se construyen sobre la base de valores conservadores que se cimientan en la "tolerancia", se crearán igualmente duras fronteras que separarán la normalidad (lo hegemónico) de la otredad que hay que tolerar (lo que sale de la norma hegemónica).


La violencia verbal o física hacia la diferencia suele tener su origen en la propia vulnerabilidad, frustración o baja autoestima, por lo que el respeto y la empatía deben ser los pilares fundamentales en la acción de todo educadorx al abordar la ESI y también debieran ser las bases en la educación, presentando así la inseguridad como un sentimiento del que nadie está libre.


Por último y en línea con el párrafo anterior, el acoso escolar no es justificable, aunque se tenga en cuenta su procedencia.


Una forma de tratar con estas situaciones es a través de la racionalización de las vulnerabilidades de la persona que comete el bullying, dicho de otra manera, haciendo un trabajo de reconocimiento sobre las causas de sus emociones, que usualmente son ira, impotencia, inseguridad, baja autoestima, frustración, celos, entre otras, y así poder poner en perspectiva estos sentimientos del sujeto y no únicamente culpar su conducta.

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